Información relacionada a la seguridad y eficacia del tratamiento

 

El ultrasonido se ha utilizado con fines médicos durante muchos años en aplicaciones de incisiones quirúrgicas, aplicaciones de terapia física convencional para tejido blando y muscular, en que ambas aplicaciones logran resultados biológicos mediante un aumento considerable de la temperatura del tejido expuesto.

La intensidad del dispositivo (estimulador óseo) por impulsos de ultrasonido de baja intensidad es de sólo 0,03 W/cm2 y se encuentra dentro del intervalo de procedimientos de  diagnósticos seguros.

Estas ondas de baja intensidad producen fuerzas micro-mecánicas en el punto de la fractura a través de ondas de presión acústicas.

Se ha comprobado como responden los huesos a fuerzas fisiológicas y mecánicas durante regímenes de carga, incluyendo la estimulación en actividad vascular.

Se ha demostrado que la terapia con impulsos de ultrasonido de baja intensidad  produce un aumento significativo de la callosidad.

La evidencia de que los impulsos de ultrasonido de baja intensidad no solo tienen una influencia positiva en la cantidad de callosidad, sino que también aumenta significativamente la resistencia mecánica y rigidez de la callosidad.

Por otro lado la estimulación ósea acelera significativamente la maduración del área regenerada en el transporte segmentario mediante distracción callosa.

También producen un aumento significativo en la absorción de calcio en células mesenquimáticas aisladas y también en los cultivos de diferenciación de células cartilaginosas y óseas.

Se ha demostrado que ciertas amplitudes de pulso o cantidades de ultrasonido fueron más efectivas estimulando la sanación de fracturas...

El uso de terapia por impulsos de ultrasonido de baja intensidad es recomendado en faltas de unión o procesos lentos de uniones tardías.

Cada equipo responde a una patología determinada y los hay específicamente diseñados para  las distintas zonas que componen el cuerpo humano.

 

La traumatología se ocupa de las lesiones traumáticas de columna y extremidades que afectan a:

sus huesos (fracturas, epifisiólisis); ligamentos y articulaciones (esguinces, luxaciones, artritis traumáticas); músculos y tendones (roturas fibrilares, hematomas, contusiones, tendinitis); y piel (heridas).

Tratamiento conservador

Los tratamientos conservadores se basan en:

las reducciones incruentas, vendajes blandos (compresivos, tapings, Velpeau, Gillchrist, Robert-Jones).

Colocación de férulas y yesos, y tracciones blandas o esqueléticas.

Tratamiento quirúrgico Los tratamientos quirúrgicos implican una acción sobre situaciones de mayor gravedad o que requieran cirugía como único medio de solución.

Para ello se emplean: la reducción abierta, agujas de Kirschner y Steinmann, placas y tornillos de osteosíntesis, dispositivos clavo-placa y tornillo-placa, clavos intramedulares (Küntscher, Gross-Kempf, Ender, Russ), fijadores externos (Hoffman, Ilizarov, monolaterales), injerto óseo, y cementos óseos.

Teléfonos: 3533-7558 - Cel.: 15-5248-0833 | www.estimuladoresoseos.com.ar |  E-mail: info@estimuladoresoseos.com.ar

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